miércoles, 26 de septiembre de 2018

¿A qué debe oler una juguetería?


El Aromarketing es una técnica del marketing utilizada para crear vínculos emocionales entre una marca o negocio con el cliente a través de la memoria olfativa.

Una de las primeras compañías en utilizar esta técnica fue Disney, quien de inicio agregó realismo a sus atracciones añadiendo olor a pólvora o madera quemada. Posteriormente impregnó sus parques de diversiones con olor a palomitas de mantequilla en búsqueda de estimular el apetito de los visitantes. Esta última técnica fue tan exitosa que hasta la fecha se replica en los lobbies de las salas de cine: al entrar el olor de palomitas te invade y deberás ser muy disciplinado para no pasar a dulcería por tus palomitas.

De acuerdo con estudios realizados en la universidad Rockefeller en Nueva York, las personas podemos recordar hasta el 35% de lo que olemos frente al 5% que podemos retener de lo que vemos, el 2% de lo que escuchamos y el 1% de lo que tocamos.

Como vemos, el Aromarketing es una estrategia muy versátil, posible de adaptar de acuerdo con el perfil al que queramos llegar, incluso cuando se trata de niños. Cuando hablamos de niños, estamos hablando de pequeñas esponjas que absorben todo a su alrededor a través de sus sentidos.

Expertos en mercadotecnia y expertos en pediatría han unido conocimientos para investigar cuáles son los olores ideales para estimular el sentido del olfato de los pequeños.

Por ejemplo, en una guardería, el olor a talco hará sentir a los bebés seguros y tranquilos pues ese es el olor de su hogar donde están papá y mamá.

Si se tratase de un lugar de fiestas infantiles, el olor a chicle o dulces es el indicado, ya que mantendrá estimulados a los niños, reduciendo su sensación de fatiga y ampliando su tiempo de diversión y actividades. Sumando los dos elementos anteriores, podemos decirte que no hay mejores fragancias que esas mismas para una juguetería, en la que conviven padres e hijos al momento de la compra.

Una juguetería debe mantener un olor agradable e infantil en general, y una técnica que ha dado buenos resultados a las grandes cadenas de tiendas de juguetes es el de segmentar los olores según la sección en la que se encuentren. ¿Cómo es esto? El área de videojuegos debe impregnarse de un olor agradable y relajante, mientras que el área de juguetes de exterior debe tener un olor a césped y tierra mojada. La clave está en vincular la experiencia del cliente con un olor característico pero positivo, de las mismas experiencias positivas que han vivido en el pasado y que les prometemos que vivirán con sus nuevas adquisiciones.

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